He de girar con la bocabierta alrededor del

He de girar con la bocabierta alrededor del Hudson
Verte sumida en la niebla postiza de la ciudad
Verte con el grito en los ojos
Y dejarte amanecer con la ira de los trenes
No debemos cargarnos de las dolencias ajenas
Apenas debemos permitirnos precipitar el ruido de la calles sobre los zapatos
Dejarnos seducir con la palabra en la pared
Y buscar el invierno en los cristales
Salir huyendo del acero
Y darte un hermoso traje para vestirte con mi amor de papelDejar en el camino todo el frío
Buscarte un día cualquiera
-por ejemplo aquí-
Darnos con el amor exacto
Al fin y al cabo
Todo en nosotros es un viaje

Déjame que ponga a punto el sexo de los colibríes

Déjame que ponga a punto el sexo de los colibríes
Ellos presagian la infamia de las cotorras
Las lluvias ácidas en las ciudades de papel
Me vuelvo tan inhumana y arrastro el esqueleto vegetal de los bosques
Lo dibujo una y otra vez
Hasta hacerlo con los ojos cerrados.
Vuélvete en mi propia máscara
La muerte es solo ficticia – no me creas del todo –

NO TENÍA CONSTANCIA

NO TENÍA CONSTANCIA

Alguien que dijo
Y no fui quien lo oyó
Alguien que me dijo
Medio en broma medio en serio
La dicotomía de la salitre en las lágrimas
El hueco rojo en los labios de la madre
Alguien me dijo
Que no era azul el lazo de los zapatos
A bien tuve yo que arreglármelas
Para salir sin que de un traspiés saltara todas mis liebres de la cabeza
Alguien que no era la madre enroscada en un zapato cualquiera
Supiera la dirección exacta de la boca
No tenía constancia de eso
Alguien me dijo
Sin nombrar a nadie
Eso que ya sabes de mí

Cuando tenía la edad de las luciérnagas

Cuando tenía la edad de las luciérnagas
Me hice semejante a tu sexo
Y tomé el miedo
Para violarme a cada rato
Para que no fuera nadie que yo no quisiera de antemano
Para violarme yo en mí y en mí el dolor del otro
No me trajeron ningún indicio de sal
Algo me hizo sospechar
Entonces me puse el traje de un elefante
Y acudí al océano para traer a gotas la sed de los peces
En fondo nunca supe
Que fue de mí
Cuando las luciérnagas cayeron a montones por mi espalda
Me quedo con la intriga si tú habías sido
Semejante a mi sexo.

Too me

Too me

Nací con la cabeza por debajo
Con la sangre desparramándose por la ingle
Nací redondo como una bola de billar
Nací huérfano de padre y madre
Nadie engendró mi ombligo
Ni nadie me obligó a vivir
Con el color blanco de las sábanas
Pero yo elegí
Todas esas cosas que te he nombrado
Elegí el nombre de mis padres adoptivos
Elegí la casa la calle el pueblo la ciudad el país
Lo elegí porque quise ser alguien importante en tu vida
Porque andar con el cuerpo oblicuo
Es más interesante que estar derecho
Nací por encima
Con la luz agacha de los suburbios
Nací con el cuerpo azul de la noche
Y me convertí
Con el paso del tiempo
En alguien sin ninguna importancia
Así usará el nombre de pila de cualquiera que pasara a mi lado
Elegí nacer todas las veces que fuese necesario
De mujeres distintas
Y de todos los colores posible
Así usara tu vida o la de cualquier otro.

A ella que llora sin ruido

A ella que llora sin ruido
A ella que despeina el suelo
Con zapatos de cartón o como si lo fueran
A ella que es mi madre
Toda la razón en sus ojos de búho
A ella con toda la trifulca del agua en las letrinas
En ella todo el manantial de los bosques
Allí ella vive
Donde los nidos de las gárgolas se vuelven de piedra maciza
A ella que levanta como si nada la negrura de la noche
A ella le debo todos lo abrazos.
 

A las mujeres de mi mundo

A las mujeres de mi mundo
Les deseo el agua que corre
El agua no siempre es un fluido que se expande
A veces el agua se aquieta
Y flota encima de nuestras cabezas como una permanente amenaza.
A las mujeres que no son como tú
A veces le duele la risa de los saltimbanquis
Las habladurías de los espejos
Tambien temen que los gatos y sus sombras le miren en los cristales
A esa que no son como tú
Tampoco hay que preocuparse mucho
Al final todas tenemos el mismo miedo.
A ti que no crees en los monstruos que duermen en los cajones
A ti que eres valiente
Te deseo que el río tome tu rostro
Y lo llene de universo
Tú que no eres una mujer cualquiera
Tendrás un bosque guardado en tu mesa de noche
Por eso los monstruos no pueden dar nunca contigo.